Infraestructuras, música, arte y literatura para y desde Mallorca. La creación del Conservatorio y de una orquesta sinfónica propia ha supuesto un gran avance para la música clásica. Artistas como Miquel Barceló y literatos como Blai Bonet han proyectado Mallorca por todo el mundo, un arte que se ha popularizado en la Nit de l’Art. B. Ramon

Resumir la actividad cultural de los últimos años en Mallorca no es tarea fácil. Afortunadamente en Mallorca hay mucha actividad cultural de todo tipo. Mucha más de la que podamos encontrar en otros lugares con el mismo número de habitantes. El turismo, pero no solamente el turismo, ha fomentado que en prácticamente todos los pueblos, por pequeños que sean exista un ciclo musical estable, un pequeño coro, una compañía de teatro de aficionados o una sala polivalente para exposiciones y conferencias.

Vamos a dividir este comentario en diferentes apartados para así ser más concretos y no caer en la dispersión.

Infraestructuras.- La construcción del Auditòrium de Palma es anterior a esos cuatro decenios que pretendemos comentar, el edificio emblemático del Paseo Marítimo de Palma celebrará, el año próximo, su cincuenta aniversario, pero sin esa obra magna ese análisis que redactamos no diría lo mismo. El Auditòrium de Palma ha sido, y es, protagonista de muchas de las noches culturales de los últimos cuarenta años.

Pero no es el Auditòrium el único espacio, en estos últimos años han proliferado otros teatros polivalentes en los que es posible dar un concierto, programar una obra de teatro o dar una conferencia. En muchos pueblos de la isla se han construido algunos de estos espacios o bien se han recuperado otros ya existentes.

Ahora bien, construir un teatro es poco más que un gasto puntual que pueden asumir consistorios con ayudas de otras instituciones. Lo que resulta difícil es llenar este espacio de actividad, de programación estable. Eso es lo complicado, programar. Para ello se necesita personal que entienda de gestión en el ámbito de la cultura y una partida económica. Y eso, en no pocos casos no se ha logrado. Lo que ha llevado a que algunos ayuntamientos hayan tenido que dejar que se gestione desde una empresa privada.

Otras infraestructuras son las salas polivalentes que existen en la isla. Muchos pueblos disponen de salas que sirven para una conferencia o para una exposición. Esos espacios multiuso son los que dan mejor rendimiento pues una vez costeada la inversión inicial en la construcción o adaptación es muy fácil tenerla en funcionamiento.

Gestión.- Hace cuarenta años los que se dedicaban a la gestión cultural eran, mayoritariamente, autodidactas. Pero con el paso de los años ese sector de los gestores culturales se ha profesionalizado. Hoy los que se dedican a organizar eventos culturales han pasado por cursos de gestión cultural. En eso hemos avanzado mucho. Y ese aumento de nivel de preparación, se debería transformar en unas programaciones más solventes. Pero no siempre ha sido así. Y no por culpa de los organizadores, muchas veces la culpa viene de la propia administración.

Por una parte el alto trabajo burocrático que se exige para pedir (ya no para conseguir) una ayuda institucional. Pedir subvenciones exige una cantidad de documentos que dificultan, cuando no eliminan, la petición.

La tardanza en aparecer las convocatorias de ayudas administrativas es otro problema. Muchas veces esas convocatorias se publican cuando el evento ya está a punto de realizarse.

Y además el tiempo que pasa entre la petición y la resolución. En más de una ocasión se aprueba o se rechaza una ayuda cuando el espectáculo ya está realizado.

Sin contar con la poca preparación que tienen los políticos sobre el tema cultural. Muchos de ellos no entienden los proyectos que se les presentan y se mueven más por criterios de gusto propio que por criterios artísticos.

Estos problemas hacen que muchas veces se tenga que programar a salto de mata. Las agendas de las primeras figuras del mundo de la cultura se llenan con mucha antelación, así que conseguir un nombre de primer nivel sea tarea difícil.

En el aspecto institucional y por lo que a cultura se refiere queda pendiente agilizar la relación entre lo público y lo privado en el aspecto cultural.

Hoy los que se dedican a organizar eventos culturales han pasado por cursos de gestión cultural. En eso hemos avanzado mucho.

Música.- En estos cuarenta años que comentamos hay dos elementos que han dado la vuelta al mundo de la música. Son, la creación de la Orquestra Simfònica y la del Conservatorio superior. Hay un antes y un después por lo que a la historia de la música en Mallorca (y en Balears) se refiere.

Profesionalizar la Simfònica fue una decisión clave. Existía la Orquesta Ciudad de Palma que, de alguna manera, llenaba el espacio sinfónico en la isla. Formada mayoritariamente por músicos no profesionales y por miembros de la Banda Municipal de Palma, pero esa antigua orquesta no daba respuesta a las necesidades de un público cada vez más exigente. Con la profesionalización salimos ganando todos, los melómanos, las agrupaciones y las escuelas de música, que tuvieron a su alcance profesores venidos de fuera dispuestos a elevar el nivel musical dando clases o dirigiendo bandas o coros de la isla.

El Conservatorio profesional también ha ayudado mucho a dinamizar la formación musical de nuestros jóvenes, que, de no existir esa institución académica hubieran dejado de estudiar música o, en el mejor de los casos, hubieran tenido que salir fuera.

En el aspecto musical no podemos dejar de anotar, por una parte, la cantidad de festivales que hay en la isla. Algunos de mucho nivel, muchos especializados en aspectos concretos como el jazz, la música antigua, la música contemporánea, la danza…

Y por otra parte, el elevado nivel de nuestras formaciones musicales, tanto corales como instrumentales. Un nivel conseguido a través de que sus directores y muchos de sus componentes han pasado o por la Simfònica o por el conservatorio. Grupos de cámara, orquestas jóvenes, solistas vocales de nivel internacional, no han surgido de la nada, son fruto de esa vida cultural que la Orquestra y el Conservatorio han marcado en los últimos treinta años.

Impagable tener coros como el de la Universitat Illes Balears, que ya ha cumplido los cuarenta años o el del Teatre Principal de Palma o Studium. Sin ellos la historia de la música coral y teatral en Mallorca se escribiría de otra forma.

Literatura.- El mundo editorial mallorquín está de enhorabuena. Es un sector que crece y publica de forma constante. Y lo hace muy bien. Las ediciones de obras de autores mallorquines pueden compararse a las hechas en otros lugares. La mayoría de libros publicados aquí son en catalán, lo que debería propiciar un mayor número de lectores si no fuera porque la distribución en Catalunya es muy mejorable. Es más fácil que un libro editado en Barcelona llegue a Mallorca que al revés.

De todas maneras ha habido aquí grandes autores que pueden ponerse al mismo nivel que los catalanes. No citaré nombres concretos, pero entre los ya desaparecidos Blai Bonet o Miquel Bauçà. Y entre los que todavía están en activo hay de muy interesantes en poesía, ensayo e incluso novela negra.

Exposiciones.- Sin ninguna duda el nombre de Miquel Barceló debe aparecer en cualquier análisis, por sencillo que sea, sobre la Cultura en la isla. Barceló es de aquí y empezó a exponer en Mallorca y además su huella ha quedado marcada en la intervención en la capilla de la Seu.
Pero de lo que se trata ahora es preguntarse si el día a día artístico ha cambiado mucho durante los últimos cuarenta años. Y la respuesta es sí. El panorama artístico es hoy mucho más dinámico que hace cuatro décadas. La gente quiere ver más arte, así que han surgido salas de exposición públicas y privadas así como nuevos museos. Una manera de comprobar ese interés es el aumento de las llamadas “Nits de l’Art” que han aparecido en los últimos diez años en la isla.

La actividad artística es constante. La pintura y la escultura tienen su público, que no es poco.

Pero por otra parte también han florecido las exposiciones que muestran el patrimonio cultural nuestro. Que es enorme. Gracias al trabajo que realizan investigadores en archivos y en excavaciones, la riqueza patrimonial mallorquina ha aumentado considerablemente en los últimos años. La investigación de carácter histórico ha propiciado que se hayan encontrado elementos prehistóricos, romanos, medievales etc. que se dan a conocer a través de una exposición pública normalmente de carácter didáctico.

Desde instituciones privadas como el Centre de Recerca y Documentació Històrico-Musical de Mallorca, la Associació d’Amics del Museu Marítim de Mallorca o la Associació Clossos de Can Gaià, entre muchas otras, se ha aumentado considerablemente nuestra riqueza patrimonial. Lástima que luego y no en pocas ocasiones, algunas de esas recuperaciones, cuando llegan a manos de las instituciones públicas puedan deteriorarse, incluso perderse, por una falta de espacios adecuados o por una dejadez imperdonable.

Este es, groso modo, el panorama. He intentado, desde mi óptica limitada y pobre, dar una pincelada a la situación de la Cultura en Mallorca. Los lectores dirán si lo he conseguido.