Podoactiva

Camí de la Vileta, 30 (Edifici Consultes Miramar) Palma
971 767 091
Especialidades:
podología deportiva, estudios biomecánicos

Remedios para las dolencias del pie.

El lema de Podoactiva es “Pisa bien y vive mejor”.

Desde Podoactiva explican dos casos con los que puede sentirse familiarizado y a los que los profesionales del centro dan solución.

¿Le han dolido los talones? Esta puede ser la causa.
El túnel tarsiano es una cavidad ubicada en la zona interna y medial del tobillo que da cabida a un grueso ligamento que envuelve a diversas estructuras, entre ellas el nervio tibial posterior. Por tanto, el síndrome del mismo es un pinzamiento o compresión de ese nervio, debido a numerosas causas. Muchas veces el paciente lo puede asociar a sobrecargas de entrenamiento e incluso a esguinces, y aunque con reposo puede aliviarse la sintomatología, en cuanto vuelve la actividad regresa la molestia.

El dolor es muy característico, ya que se trata de un calambre o latigazo en la cara interna del tobillo, que puede irradiarse incluso a la planta del pie y en estadios más avanzados producir calambres nocturnos e insensibilidad. Las causas pueden ser varias: procesos inflamatorios, fracturas de tobillo o esguinces, coaliciones tarsales, quistes y pies valgos o planos valgos que pueden crear tensión excesiva en el músculo tibial posterior, con la consiguiente inflamación y compresión del nervio.

El diagnóstico no es difícil, ya que existen maniobras sencillas y muy fiables, como por ejemplo la percusión del nervio para provocar ese molesto calambre que, de producirse, sería signo de Tinel positivo. Además, pueden realizarse pruebas complementarias, como una resonancia y una buena anamnesis.

El pie cavo
El pie cavo es un pie que presenta una bóveda plantar más escavada de lo normal. Su empeine es más prominente y, si no se realizan acciones preventivas, habitualmente termina generando la presencia de dedos en garra. Uno de los principales problemas del pie cavo es que el apoyo se basa exclusivamente en dos únicos puntos de apoyo: la zona metatarsal (debajo de los dedos) y la zona del talón, cuando el apoyo correcto de un pie es apoyar en la zona lateral externa del pie, además de en las dos zonas anteriores. Es frecuente que en el pie cavo aparezcan zonas de callosidades y metatarsalgias (dolor en la zona detrás de los dedos) por el aumento de carga mantenida a la que se ve sometida esta zona del pie. Debida a esta falta de apoyo, el pie cavo suele estar muy relacionado con la inestabilidad y frecuentemente relacionado con patologías como los esguinces de tobillo y lesiones de las estructuras laterales de la rodilla (como las condropatías).

A nivel de la planta del pie, en un pie cavo se produce un significativo aumento de la tensión que se genera en la fascia plantar (tejido que va desde las cabezas metatarsales hasta el talón). Esta tensión mantenida suele generar patologías como las fascitis plantares y los espolones calcáneos. La tensión que se genera en la planta de un pie cavo, se transmite mediante el sistema Aquileo-Plantar al tendón de Aquiles y resto de musculatura posterior de la pierna (gemelos, sóleo e isquiotibiales), generando también una sobrecarga a nivel lumbar. El tratamiento ideal para minimizar la aparición de estas lesiones es la realización de una plantilla personalizada que consiga repartir de forma homogénea la carga recibida en el pie y destense la fascia plantar. Hoy en día, algunas técnicas como el 3D scan Podoactiva, permiten generar una adaptación perfecta al pie cavo, calculando con precisión el grado de elasticidad que necesita la plantilla para conseguir los objetivos que perseguimos.