Gossalba

Gossalba, en Sant Joan, agroturismo construido antes del siglo XVIII. Foto: Itinerem

Fincas ancestrales de Mallorca se han organizado en una plataforma comercial propia, Itinerem, para vender estancias y experiencias con historia. Una apuesta por el turismo interior y cultural

“A través de Booking o Expedia, por ejemplo, no podemos transmitir lo que es una possesió”. La familia de Maria Obrador es propietaria de Es Cabàs, finca ubicada en Santa Maria. Es su residencia habitual. Su mantenimiento “no era sostenible en el tiempo” y decidieron “comercializarla solicitando licencia de agroturismo”.

Es Cabàs se ha empezado a vender en itinerem.com, plataforma que se ha presentado en la reciente feria Fitur. Se trata de una iniciativa que por ahora reúne a diez possessions y pretende convertirse en “una cadena hotelera virtual cuyo valor añadido es su historia”. Quien explica este cometido es Diego Zaforteza, “la alma mater” de este proyecto, dice Obrador.

María Obrador y Diego Zaforteza, de Itinerem. Foto: Manu Mielniezuk

Zaforteza, junto con el resto de mallorquines que arropan este proyecto, está empeñado en potenciar el turismo de interior, cultural e histórico relacionado con este particular patrimonio que distingue a la isla. Por ello, además de estancias venden experiencias, ese término que tanto se lleva hoy en la industria turística. En este caso, visitas guiadas, catas, paseos en llaüt, actividades relacionadas con la ornitología, talleres con las hierbas mallorquinas, clases de cocina con verduras de las fincas, además de paseos a pie o a caballo entre campos de olivos, almendros o algarrobos, entre otras.

“Tenemos un contenido histórico detrás que las grandes agencias online no ofrecen”, dice Zaforteza, gerente de la Fundación Itinerem. Esta organizacion, que promueve el turismo cultural en torno las grandes casas rurales del Mediterráneo, es la que ha hecho posible el lanzamiento de la plataforma comercial.

Tras itinerem.com, la agencia mallorquina online que busca dar viabilidad económica a las ancestrales possessions están, entre otros, Luis del Olmo, su presidente, especialista en marketing turístico y con veinte años de experiencia en la cadena Meliá; o Jesús Ramón, quien lideró el equipo que creó la plataforma de distribución de meliaviajes.com. “Nosotros –dice María Obrador– somos los más románticos del proyecto.

No desvelan cifras, sin embargo aseguran que las comisiones que cobra la plataforma digital a las possessions son menores quelas de las gigantes online.

“Queremos que los agroturismos se sientan respaldados, ayudar a mantenerlos y que los clientes entiendan por qué se paga lo que se paga (una media de 140 euros por día dos personas) sin tener lujos”, dice Obrador.

Además de los mercados alemán, escandinavo y británico, ¿por qué no dirigirse al nacional? “Mucha gente de la península”, advierte Obrador “no conoce nuestra historia : somos como los paradores. A mi finca también vienen mallorquines”. “Seguiremos estando en las grandes agencias pero en nuestra plataforma estaremos solo nosotros”, avisa.

Las diez ‘possessions' que forman parte de Itinerem:

Ca’n Torna
Esporles, siglo XlV

Es Cabàs
Santa Maria, siglo XIII

Gossalba
Sant Joan, siglo XVIII

Mirabó
Valldemossa, siglo XVI

Sa Pedrissa
Deià, siglo XVII, solo adultos

Son Cosmet
Campos, siglo XIII

Son Esteve
Andratx, siglo XIV-XV

Son Pont
Puigpunyent, siglo XV

Son Siurana
Alcúdia, siglo XVIII

Torrent Fals
Santa Maria, siglo XVI

Objetivo: ruta cultural europea

La Fundación Itinerem persigue que el Consejo de Europa apruebe un itinerario de casas rurales históricas del Mediterráneo

“La historia de todos los mallorquines pasa por las possessions, bien como propietarios o porque han trabajado en ellas”. Se trata de un patrimonio material e inmaterial que, como explica Diego Zaforteza, puede llegar a tener el mismo estatus que el Camino de Santiago. El gerente de la Fundación Itinerem trabaja con ahínco para lograr el reconocimiento de las casas rurales mallorquinas dentro de una ruta que incluya, por ejemplo, las francesas o las de la isla italiana de Sicilia.

Ya han logrado firmar acuerdos con otras organizacones como de Malta, Francia, Grecia e Italia. El objetivo es la creación de un Itinerario Cultural del Consejo de Europa en torno a las casas rurales históricas del Mediterráneo. La Unión Europea exige acuerdos con cinco países. Fue en febrero de 2012 cuando Zaforteza se sumergió en esta empresa que le tiene fascinado. Por su sangre corre ‘ADN’ de possessió, no es propietario de ninguna, sin embargo, su tatarabuelo llego a tener 34.

‘Possessió’ Mirabó, en Valldemossa, del siglo XVI, hoy hotel ‘boutique’.

“Mantener una ‘possessió' no es un negocio, es una carga”, dice Zaforteza. En su familia hubo 34

El gerente de Itinerem se conoce al dedillo cómo funciona la Subdirección General de Protección de Patrimonio Histórico del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En ella existe una unidad de análisis de los itinerarios culturales que asesora a los proyectos candidatos, como el que compete a la fundación mallorquina, conocida antes como Asociación Cultural Patrimonio Histórico del Mediterráneo.

Sin duda alguna, lograr el reconocimiento como itinerario cultural europeo sería un espaldarazo para las casas rurales mallorquinas y su superviviencia. “Mantener una possessió no es un negocio, es una carga”, dice Zaforteza. María Obrador asiente. Recuperar el esplendor de Es Cabàs, propiedad de su suegra no está resultando fácil, los trámites administrativos también son complicados. “Ella vivía en una parte, el resto se estaba cayendo”. Son 300 hectáreas. Obrador y su familia se mudaron allí. La finca, en Santa Maria, tuvo en el pasado “una extensión agrícola bestial”, desde la época árabe. La filoxera acabó con sus viñas, pero en la actualidad, gracias a que parte de la possessió funciona como agroturismo (de cinco habitaciones pasará a diez ), se está recuperando. Se han restaruado los hornos de cal, las casas de los carboneros, las sitjas y la antigua tafona. El pinar había invadido el olivar y ya se han recuperado cien hectáreas.

Oferta turística sostenible. Tener el mismo estatus que el Camino de Santiago, con el reconocimiento del patrimonio material e inmaterial que hay tras las grandes casas rurales del Mediterráneo, es lo que se trata de lograr. La UE exige contar con convenios con cinco países

Sobrevivir a las herencias
Las pernoctaciones en alojamientos de turismo rural crecieron en España un 3,4% en 2018, según datos del INE. Las de residentes, un 1,3% y las de no residentes, el 9%. Castilla y León fue el destino preferido, seguido de Cataluña. El pasado diciembre en Balears se alojaron más de 7.000 personas, en 156 alojamientos rurales abiertos. Si se logra el reconocimiento de itinerario cultural europeo, las possessions recibirían un gran espaldarazo y servirá para desestacionalizar. Quizás no más herencias terminen con ellas.

“Mi padre tiene tres possessions, las llevo en la sangre. Quiero que mis hijas puedan mantenerlas”, clama Obrador. Por primera vez han ganado dinero vendiendo algarrobo.

300 ‘possessions’ se comercializan, la mitad en alquiler vacacional

Diego Zaforteza es un rastreador de possessions. Ha contabilizado 1.254 en Mallorca, dice entusiasmado, utilizando de base el mapa del Cardenal Despuig, “una obra de arte” más que “el resultado de un trabajo científico”, se explica en la web de la Fundación Itinerem. En la obra cartográfica aparecen más de un millar de casas rurales existentes en quella época, el año 1785.

Muchas fincas se han ido vendiendo y en la actualidad alrededor de 300 se están comercializando, la mitad a través del alquiler vacacional, con una media de 18 plazas cada una. Zaforteza ha logrado ya identificar a 98 que funcionan como hoteles o agroturismos. “Calculo que hay unas 60 que aún no he encontrado”, dice Zaforteza. El resto se están abandonando y vendiéndose a extranjeros y otros compradores nacionales.

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