La zona de responsabilidad de Salvamento Marítimo de Palma comprende una gran área en forma de rombo que incluye todo el archipiélago y limita con las áreas de control de la península, Argelia y Francia.

Mapa de la zona de responsabilidad

Balears tiene 22.000 amarres para embarcaciones en sus costas, pero las naves en tránsito que recorren las aguas de las islas durante los meses de verano multiplican esa cifra. La concentración de barcos durante la temporada de verano caracteriza la actividad del Centro de Salvamento Marítimo de Palma. Aproximadamente el 90% de las intervenciones que realiza el organismo que vela por la seguridad en el mar y la lucha contra la contaminación afectan a navegantes aficionados, un porcentaje muy superior al del resto de España. Ahora empieza la época más conflictiva y los responsables del centro tienen a punto todos sus medios: diez embarcaciones de salvamento y un helicóptero, coordinados desde el centro de control ubicado en Paseo Marítimo de Palma: 24 horas al dia, 365 días al año. Son los ángeles de la guarda del mar balear.

El Centro de Salvamento Marítimo de Palma es responsable de un gran rombo en el Mediterráneo que abarca todo el archipiélago y limita al norte y el oeste con las zonas tuteladas los centros de Salvamento de la península y al sur y el este por las zonas de control de Argelia y Francia. En este área marítima se registraron durante el año pasado 541 intervenciones de salvamento, una cifra que se mantiene relativamente constante desde durante la última década.

En 1993, cuando se creó Sasemar, la Sociedad Estatal de Salvamento y Seguridad Marítima y se fundó el centro de control de Palma, se registraron 173 incidentes marítimos en aguas de Balears. Durante la década de los noventa la cifra de intervenciones de salvamento en la zona se mantuvo entre 200 y 300, pero en 2001 se produjo un salto. Ese año Salvamento Marítimo realizó 435 auxilios en las islas. Desde entonces las actuaciones de Salvamento han registrado una tendencia al alza, coincidiendo con el auge de la navegación de recreo. Durante la última década se han superado cada año las quinientas intervenciones –excepto en 2012, que hubo 487–. El récord se alcanzó en 2016, con 597 operaciones de salvamento en aguas de Balears. En total, más de 11.300 intervenciones a lo largo de los últimos 26 años, con una media de 1.500 personas asistidas al año.

La gran concentración de barcos de recreo convierten Balears en la zona con más incidentes marítimos de España.

“La mayoría del trabajo en Balears se concentra en los meses de julio y agosto, cuando se concentran en las islas miles de embarcaciones de recreo”, comenta Miguel Félix Chicón, jefe de Salvamento Marítimo de Palma desde 1996 y auténtica memoria viva de los rescates en el mar balear. “En la mayoría de los casos en los que se nos requiere se trata de embarcaciones a la deriva, porque sufren una avería, o que quedan varadas. Tenemos que ir a buscarla y remolcarla a puerto”. Esta clase de servicios, en los que no hay un riesgo inmimente para los tripulantes ni la navegación suponen el 90% del total, pero los miembros de Salvamento tienen que enfrentarse en ocasiones a situaciones mucho más graves.

Pesquero encallado frente a la isla de El Toro.
Auxilio a un pesquero encallado frente a la isla de El Toro.

Incendio en alta mar

El último de estos casos se dio el pasado 15 de mayo. A las cuatro y media de la madrugada el capitán del Grande Europa, un mercante que transportaba más de 1.600 vehículos de Salerno (Italia) a Valencia comunica por la frecuencia de radio de emergencia que sufren un grave incendio. El carguero había registrado un fuego a bordo en la cubierta tres, que había podido ser sofocado por los mismos tripulantes. Pero posteriormente sufrieron un incendio de mayores proporciones que afectó a las cubiertas ocho y nueve y dañó la instalación eléctrica y afectó al timón, dejando a la nave sin gobierno.

Salvamento Marítimo se enfrentaba al peor incidente de este año. Una nave de grandes dimensiones a unas 15 millas al oeste de Cabrera, a la deriva y con un gran incendio. A bordo, 25 tripulantes y en los depósitos, 1.500 toneladas de fuel-oil y 350 de gasoil, lo que respresentaba un gravísimo riesgo de contaminación. “Desgraciadamente habíamos tenido un precedente similar apenas un mes y medio antes, cuando el Grande América, un barco del mismo armador y similares características que el Grande Europa, sufrió un incendio y se hundió en el Golfo de Vizcaya y provocó un gran vertido de combustible”, señala Chicón.

Grande Europa
Imagen del Grande Europa, incendiado el 15 de mayo, desde el helicóptero.

Así que esa madrugada hubo una movilización total. La tripulación del Grande Europa había activado el sistema de contención de Co2. Se cerraron todas las compuertas de las cubiertas para que no entrara aire que alimentara el fuego, y refrescaron el exterior lanzando agua a presión. A las 05:25 el helicóptero Helimer 205 llega a la posición de la nave y comprueba el alcance del fuego con cámaras térmicas. Detectan altas temperaturas en las dos cubiertas afectadas, justo debajo del puente de mando. Mientras, se desplazan a la zona las embarcaciones de salvamento Guardamar Calíope, Marta Mata y Salvamar Acrux desde sus bases de Sant Antoni, Eivissa y Puerto Portals, así como el Salvamar Mesana y el helicóptero Helimer 220 desde Valencia, y el Clara Campoamor, el buque insignia de Salvamento, que estaba en Almería y no llegó a intervenir. A la operación de auxilio se suma el Martín Posadillo, un buque de transporte de la Armada española, que navegaba por la zona, la embarcación de la Guardia Civil del Mar y un helicóptero del SAR, del Ejército del Aire.

El fuego del Grande Europa ha sido el peor siniestro del año, ya que representaba un elevado riesgo de contaminación.

A las ocho de la mañana, el capitán del Grande Europa solicita la evacuación de parte de la tripulación. El Helimer 205 realiza varios viajes y traslada a 15 marineros al Martín Posadillo. Mientras, la naviera propietaria del carguero, Grimaldi, informa de que ha contratado un equipo de bomberos profesionales especializados en estos incendios que se trasladan con urgencia desde distintos países de Europa. Los nueve bomberos llegan a Palma en avión y los helicópteros de Salvamento los trasladan en varios viajes a bordo del carguero, donde llegan esa tarde. Previamente, uno de los rescatadores del Helimer a accedido dos veces a la proa del carguero siniestrado y ha colocado un cabo para que el Marta Mata empiece a remolcarlo hacia el puerto de Palma, con la Caliope haciendo de timón.

Los bomberos especializados trabajan toda la noche en la extinción del fuego a bordo mientras el Grande Europa es remolcado lentamente a Palma, adonde llega a las seis de la mañana siguiente, con el fuego ya sofocado. Una vez en puerto se confirma que no hay riesgo de vertido contaminante. La operación de salvamento ha concluido con éxito.

Fuego en el Sorrento

El ferry Sorrento

 

Un desenlace muy diferente del que tuvo el Sorrento, un ferry que cubría la ruta Palma-Valencia con 158 personas a bordo y cerca de 80 vehículos, que se incendió en abril de 2015 a unas quince millas de sa Dragonera. En este caso el fuego se extendió por toda la carga calcinando los coches y camiones que había a bordo. La tripulación y el pasaje tuvo que abandonar la nave en las lanchas salvavidas y cinco de ellas tuvieron que ser hospitalizadas con lesiones leves. El enorme operativo de extinción, en el que participaron cinco embarcaciones y dos helicópteros, no pudo sofocar el fuego hasta el día siguiente. El Sorrento fue finalmente remolcado al puerto de Palma y posteriormente al de Sagunto, en Valencia.

El Sorrento venía a sumarse a la lista de grandes siniestros marítimos en los que ha participado Salvamento de Palma en los últimos años, como el naufragio del Don Pedro, ocurrido el 11 de julio de 2007 tras chocar contra el islote de es Dau Gros y que provocó un gran vertido contaminante frente a las playas de Eivissa. O el Tariq Ibn Ziyab, un ferry argelino con 600 personas a bordo que sufrió un gran incendio el 11 de noviembre de 2017, cuando cubría la ruta entre Marsella y Orán, y tuvo que desviarse al puerto de Alcúdia, donde desembarcaron al pasaje. Hubo 26 personas afectadas, la mayoría por inhalación de humo y ochenta vehículos afectados por el fuego.

El ferry Sorrento.
El ferry Sorrento sufrió un gran incendio durante la travesía de Palma a Valencia en 2015.

 

Mención aparte merece el salvamento de un tripulante del velero Beethoven Dos, en 2015. El hombre cayó al agua de madrugada frente a las costas de Porto Colom durante una travesía de Maó a Cartagena. Su único compañero era sordo y estaba durmiendo cuando cayó al mar, por lo que no se enteró de lo ocurrido hasta varias horas después, cuando el velero encalló en el islote de Conillera. Salvamento Marítimo puso en marcha una gran operación de búsqueda y rescate y el hombre fue localizado con vida a la mañana siguiente, tras pasar once horas flotando en alta mar.

Diez barcos y un helicóptero en alerta permanente

Salvamento Marítimo de Palma cuenta con diez embarcaciones: la Guardamar Calíope, la Salvamar Markab, la Salvamar Acrux, la Salvamar Illes Pitiüses, la Salvamar Saiph, la Salvamar Aldebarán, la Salvamar Antares –con bases en distintos puertos de Eivisssa, Mallorca y Menorca– y el buque de salvamento Marta Mata, con base itinerante. Además hay dos embarcaciones de salvamento tripuladas por personal de la Cruz Roja y el helicóptero Helimer 205, con base en Son Sant Joan. En caso necesario se cuenta también con las embarcaciones y helicópteros con base en puertos y aeropuertos de la península, además de la colaboración de los medios del SAR, la Guardia Civil y la Armada.

Miles de asistencias en los últimos años

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